!Oh cuán felices son los praus!

LA DOCILIDAD CRISTIANA

Praus es la palabra usada en la bienaventuranza que reza: Bienaventurados los mansos (Mt. 5:5). Este adjetivo se encuentra tres veces más en el NT. Dos, aplicado a Jesús (Mt. 11:29; 21:5). La otra, en 1 P. 3:4. El sustantivo  praotes, “mansedumbre”, es uno de los frutos de Espíritu (Gá. 5:23). Los otros lugares donde aparece son: 1 Co. 4:21;1 Co. 10:1; Gá. 6:1; Ef. 4:2; Col. 3:12; 2 Ti. 2:25; Tit. 3:2; Stg. 1:21; 3:131 1 P. 3:15. La Versión Reina Valera Antigua, y revisión de 1960, traducen el adjetivo por “manso”, y, el sustantivo, por “mansedumbre”, en todos los pasajes, excepto en 1 P. 3:4, donde, en la versión Antigua, el adjetivo es traducido “pacífico” y, en la revisión de 1960, “afable”. La Versión Popular traduce: “los de corazón humilde” en Mt 5:5; 11:29 y “humilde” en los restantes.

 

En el griego clásico, esta es una palabra encantadora. Aplicada a las cosas, significa “suave”. En este sentido se usa, por ejemplo, respecto de la brisa o de la voz. Aplicada a las personas, significa “grato”‘ Hay un fragmento de Menandro que dice: “¡Cuán grato resulta el padre que es  afable y joven de corazón!” Podemos decir que, en griego, esta es una palabra acariciadora.

 

En griego,  praus se usa en un sentido especial. Se utiliza – como sucede con  mitis en latín- con respecto a un animal que ha sido domado. Un caballo que una vez fue salvaje, pero que ahora es obediente al bocado y a la rienda o brida, es  praus.

Y he aquí el secreto del significado de  praus.

Hay docilidad en  praus, pero tras esa docilidad está la fuerza del acero,  praus es estar bajo un perfecto control. No es una docilidad pusilánime, una ternura sentimentaloide, un quietismo pasivo.

Es fuerza bajo control. Nm. 12:3 nos dice que Moisés era el hombre más “manso” de la tierra, pero ese Moisés era el mismo hombre que actuaba con decisión y se encendía en ira cuando era necesario.

Ø  Moisés defendió a las hijas de Jetro de los pastores abusivos en el desierto.

Ø  Moisés ardió en ira cuando baja del monte con las tablas de la ley y ve al pueblo desenfrenado en la idolatría.

Ø  Muele el becerro y se lo da de beber al pueblo.

Ø  Moisés dijo: ¿Quién está por Jehová? Júntese conmigo y ese día mataron a tres mil hombres.

Ø  Moisés rehusó llamarse hijo de la hija de faraón.

Moisés fue calificado por Dios como la persona más  mansa sobre la tierra, su mansedumbre no fue pasividad sobre las cosas malas o las decisiones que en su momento debió tomar. El fue un hombre de carácter; un hombre que mantuvo su fidelidad a la palabra de Dios, supo escoger en su momento el maltrato opresivo del sistema egipcio que era una prefigura de los sufrimientos de Cristo antes que gozar de los deleites temporales del pecado. Su mansedumbre se manifestó en todos los aspectos de su vida, las escrituras sagradas dan testimonio de eso.

 

Jesús fue manso.

Jesús dijo que debíamos aprender de Él porque era manso y humilde de corazón. La humildad de Jesús se mostró en todos los aspectos de su vida.

  • Soportó las aflicciones de los hombres.
  • Soportó los sufrimientos de la vergonzosa cruz, teniendo todo el poder soberano a su disposición para destruir a sus enemigos.
  • Nació en humilde pesebre.
  • Nació en humilde hogar.

Pero esto no solo muestra su mansedumbre, el fue manso cuando hizo las siguientes acciones:

  • Les dijo a los fariseos: generación de víboras quien les ensenó a huir de la ira futura?
  • Cuando volcó las mesas de los cambistas en el templo.
  • Cuando hizo un azote de cuero y echó fuera a todos del templo.
  • Cuando predicaba con autoridad.
  • Cuando reprochó la falta de fe de sus discípulos.
  • Cuando ordenó al espíritu inmundo salir de las personas.
  • Cuando ordenó al mar que se calmara.
  • Cuando enfrentaba a los legalistas de su tiempo.

 

Tal carácter, ningún hombre puede conseguirlo por sí solo.  Mansedumbre  es fuerza bajo control, pero sería erróneo decir que el hombre  manso  ejerce sobre sí un perfecto autodominio. Está perfectamente dominado, sí, pero por Dios, en el sentido de que Dios le da esa maestría – que sólo Dios puede darle- para conseguirlo.

 

La expresión: “Bienaventurados los mansos” se relaciona con la misma expresión que aparece en el Antiguo Testamento como una exclamación- oh cuán felices son- no siendo una promesa, sino un estado actual que experimenta la persona mansa.

 

La biblia habla de los beneficios y bendiciones de la mansedumbre.

ü  Hace cesar grandes ofensas.

ü  Un creyente manso puede corregir muchos males.

ü  Los mansos recibirán la tierra por herencia.

ü  Dios defiende a los mansos.

 

Nuestra oración debe ser que Dios nos haga  mansos, dueños de nosotros mismos, pues sólo así podremos ser siervos de nuestros semejantes.

3 comentarios

  1. es enriquecedor y de gran vendicion este tipo de trabajos Dios los guarde los siga llenando de saviduria

  2. Gracias por esas verdades compartidas. Soy de Argentina y oro por Colombia: por la obra del Señor Jesucristo en ese país, por la salvación de Colombia, y para que Dios guarde, fortalezca y bendiga a sus siervos alli y siga haciendo su voluntad a traves de ellos.
    Dios los bendiga y guarde!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: